Devocional Día 5

INTIMIDAD CON EL AMADO - EL LUGAR SECRETO

La auténtica intimidad con Dios no nace de la noche a la mañana, es un proceso que se inicia desde lo intelectual y racional hasta el pleno conocimiento de su naturaleza, una relación de confianza que se construye día a día a través de la oración, la palabra y el Espíritu. Es mucho más que teología informativa, es conocimiento, es perfume. Toda la verdad desnuda al descubierto. David lo expresa así, tras la triste experiencia de querer ocultar su relación ilícita con Betsabé y el homicidio de Urías…

«Tú amas la verdad en lo íntimo y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.»

 Salmos 51:6 RVR95

Él descubrió en una forma humillante que Dios ama la verdad en lo íntimo y aborrece la apariencia pública. David, tras ser confrontado por el profeta Natán, conoce a Dios en un nivel de intimidad desconocido hasta entonces. Es aquí cuando su corazón está abierto y preparado para adquirir sabiduría y nos escribe su íntima oración de arrepentimiento en el Salmo 51, que es una joya para todos los tiempos. (2 Samuel 12:1-15) 

Toda persona posee una vida pública y otra privada; la primera es una vida aparente etiquetada como un personaje expuesto a los ojos del público que nos rodea y la segunda vida personal es la auténtica que permanece oculta de los ojos de los grupos sociales y la que sólo Dios conoce. 

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Dios ama lo íntimo y secreto y el hombre ama lo público. El ser humano es un ser social y necesita la admiración, el reconocimiento, la aceptación, la recompensa de los hombres. El hombre se nutre de aplausos, de honores, halagos de su propia comunidad de fe…

Los discípulos de Jesús, fueron confrontados con esta realidad de la vida pública de los religiosos y les enseña la importancia de la vida íntima y secreta con Dios; comienza en la habitación a puerta cerrada y concluye en la recompensa pública como el fruto indirecto de la transparencia privada. (Mateo 6:4,6)

De modo que la eficaz voz profética de la Iglesia nace en la cámara secreta en donde Dios revela sus pensamientos más íntimos… Jeremías nos recuerda que sin intimidad no hay conocimiento y si no hay conocimiento no hay un mensaje eficaz para la presente generación. (Jeremías 23:18,22)

El profeta Amos, nos comunica, que Dios no quiere ocultar sus pensamientos, sino que busca dar a conocer sus planes y propósito a sus profetas (Amós 3:7) 

Así que en este tiempo de abundancia de pantallas y de redes sociales, la intimidad secreta con Dios no es una opción más, sino una imprescindible necesidad para su pueblo. ‬

Escuchar capítulo 1 y 2, Jardín de la amistad

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