Devocional Día 15

EXPERIMENTANDO LA PATERNIDAD DIVINA

“La orfandad produce esterilidad. Pero en los íntimos hay fertilidad”

“Un síntoma de un hijo de la intimidad son sus frutos”

Aceptando el Espíritu de Adopción

Gálatas 4:6-7

Cuando aceptamos nuestra identidad de hijos a través del espíritu de adopción provisto por Jesús, somos legalmente participantes de la herencia reservada para los nacidos de Dios.

HEREDERO Definición: “Que presenta las características o cualidades de sus progenitores o antepasados”. 

2 Pedro 1:3-4

¿Por qué hay tan pocos “cristianos” que reflejan la naturaleza del Padre?

La clave para convertirse en hijos de la intimidad y herederos del legado eterno es aceptar el Espíritu de Adopción

“La adopción comienza cuando los padres eligen a una persona como hijo, pero se completa cuando el hijo los elige y acepta como padres”. Dios te llama hijo, pero el círculo se cierra cuando tú puedes llamarlo Padre.

PADRE NUESTRO

La paternidad en la cultura judía trae identidad. En el contexto judío la palabra “padre” cobraba un valor mucho más trascendente que en la cultura occidental.

Cuando Jesús enseñó a orar diciendo Padre Nuestro, él estaba introduciendo el Espíritu de adopción. Debían comenzar sus oraciones declarando la paternidad Divina.

PADRE – PAPÁ – PAPI

La palabra “padre” aparece 235 veces en los Evangelios. Jesús vino para revelarnos al Padre.

Dios como Padre corrige, guía y da sentido a nuestra vida.

 “Papá” es una figura paternal que implica confianza, papá es quien te afirma, te da valor y aceptación.

Es importante conocer a Dios como Padre, reconocer su autoridad, pero si solo lo conocemos como Padre vamos a vivir sintiéndonos condenados; por otro lado, si solo lo conocemos como Papá, viviremos en orgullo y no seremos enseñables, no aceptaremos corrección y caeremos en libertinaje. Es necesario experimentar a Dios como Padre y como Papá.

Pero hay un nivel aún más profundo: 

Conocer a Dios como Abba = Papi.

 “Papi” es quien nos abraza y susurra al oído que nos ama. Es quien nos besa y sonríe al vernos. 

 Los hijos que no pueden llamar a Dios Abba, son hijos débiles. De esta manera no pueden acceder a un grado más profundo y vital en la intimidad con Dios.

REFLEXIÓN:

Escuchar capítulo 5, Hijos de la Intimidad

Siguiente devocional Día 16