Devocional Día 11

HIJOS DE LA INTIMIDAD

Los hijos de Dios debemos portar la naturaleza del Padre, esa es nuestra esencia.

La gloria del Padre es ver su naturaleza en sus hijos, pero eso sólo comenzará a suceder cuando busquemos la intimidad con El.

¿HIJOS DE LA RELIGION O HIJOS DE LA INTIMIDAD?

-Dios está haciendo nacer una generación de hijos que porten su naturaleza.

¿Nuestra vida cristiana muestra al Padre?

La sociedad no quiere ver religiosos, no quiere discursos, quiere ver a Dios a través de nuestras vidas.

Nicodemo:

Era un hijo de la religión, su máxima aspiración era formar parte del Sanedrín y se preparó para ello.

-Tenía un vacío que la teología no podía llenar.

-Sin embargo, Jesús trae vida a todo lo que él ha creído.

-La vida de Jesús no tiene una explicación natural o religiosa, no se puede identificar con ninguna estructura, ni se parece a ningún maestro que haya habido en Israel: Éste viene del Padre.

Debemos estar dispuestos a perder la posición, reputación y control si queremos ser hijos del espíritu y Nicodemo lo hizo.

-Es necesario nacer de arriba, no podemos cumplir el propósito de Dios si no sabemos quiénes somos y a dónde pertenecemos.

-Si no vivimos el proceso de morir y nacer de nuevo, de arriba, nunca podremos entender en plenitud el Reino de Dios.

Por eso Dios está levantando una generación que manifestará el cielo en la tierra, no sólo conocerá los principios, sino que vivirá el poder de la Palabra, movida por el Espíritu Santo y sus vidas sólo podrán ser explicadas por argumentos sobrenaturales.

HIJOS DEL ESPÍRITU

-Cuando Dios pone una inquietud en tu corazón es porque quiere darte una nueva revelación, sólo debemos hacer las preguntas correctas con la motivación correcta para escuchar su voz.

– ¿Cuánto de tu humanidad debe morir para convertirte en Hijo del Espíritu?

– ¿Cuántos aspectos de tu carácter que han nacido de la carne deben morir?

– Cuando Dios te llama a hacer morir algo en tu vida, es porque Él quiere dar a luz algo mucho más glorioso.

-Nicodemo está muriendo, pero está naciendo un Hijo de la intimidad que defenderá a Jesús delante del Sanedrín.

-Estamos experimentando el comienzo de un nuevo despertar de búsqueda de la intimidad en la Iglesia. Traerá un mismo deseo de la búsqueda de su Presencia sin importar a que país, cultura o denominación pertenezcamos.

-Si somos nacidos del Espíritu debemos empezar a identificarnos como hijos de Dios y con esa identidad asumir la responsabilidad de que todos vean la naturaleza del Padre en nosotros.

El reto que tenemos por delante es examinar nuestras vidas y comenzar a hacer morir todo aquello que impide que nos identifiquen con Jesús. Recuerda: esto sólo se produce desarrollando una intimidad que quizás nunca hayamos tenido.

 

Escuchar capítulo 1, Hijos de la Intimidad

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