Devocional Día 21

La Revolución de los Hijos de Dios

La escritura nos dice que la misma creación experimenta un anhelo ardiente, gime y está con dolores de parto, y cada vez más intensos para que se manifiesten los hijos de Dios, Está sacudiendo los mismos cimientos para que esta generación se levante, y ya hay una revolución gestándose, una generación de hijos de Dios que está naciendo para preparar el camino del Amado y que su belleza sea vista por todos. 

 

A medida que se acerque la medianoche, se multiplicará lo adulterado y los falso, y en medio de tanto falso, Dios levantará una generación de “verdaderos”. En Juan 4:23 se nos dice que, es la hora de los verdaderos adoradores, los que adorarán al Padre, los que el Padre está buscando que le adoren.

 

Es curioso como este pasaje relaciona la verdadera adoración y la paternidad, los verdaderos adoradores adorarán al Padre, dejándonos claro que los verdaderos adoradores solo pueden ser hijos a los que se les haya revelado el espíritu de adopción. El Padre los busca porque son el deseo de su corazón.

 

Como hijos, Dios quiere revelarnos secretos profundos, sus expectativas y propósitos para nosotros, pero esto ocurre solo en la intimidad con Dios, es donde somos nutridos y fortalecidos para cumplir la tarea que esta hora demanda. 

 

Los hijos tienen autoridad y la reciben en la intimidad, porque van a ser los protagonistas de la mayor revolución que haya vivido su iglesia en todos los tiempos. Donde haya un hijo de la intimidad, habrá cielos abiertos donde estén, se escuchará la voz del Padre en la tierra a través de ellos y el Espíritu descenderá con poder.

Satanás está desatando sus actos desesperados para traer más maldición sobre la tierra por medio del aumento del pecado, pero no sabe que todo esto es la antesala de un gran avivamiento y una poderosa manifestación de la gloria de Dios. 

 

Juan nos revela uno de los secretos más poderosos para nuestras vidas, para prevalecer y ser parte de esta revolución en medio de todo lo que Satanás está levantando. Jesús nos dice “El hijo no puede hacer nada por si mismo, sino lo que ve hacer al Padre, todo lo que el Padre hace, también lo hace el hijo igualmente. Porque el Padre ama al Hijo, y le muestra todas las cosas que él hace…” Jesús operó con autoridad desde lo que veía hacer la Padre, la fuente que nutría su ministerio era mantener sus ojos fijos en le Padre. 

 

Cuando Juan es encarcelado, y los rumores de ser decapitado lo desenfocan y envía a sus discípulos para preguntarle si era él o había que esperar a otro, Jesús no le resuelve la duda con una afirmación, sino que lo reenfoca, JUAN, enfócate en lo que el Padre está realizando. Hay cosas tremendas que están sucediendo.

 

Eres la respuesta al clamor de la tierra, el objeto de deseo y deleite del Padre, y también un blanco del reino de las tinieblas. ¿Dónde está tu enfoque, en lo que Dios está haciendo o lo que el enemigo está realizando?

 

Una revolución de hijos de Dios está en marcha, hijos de la intimidad, la generación que ha de manifestar a Dios en la tierra. ¿serás parte de esta generación?



Escuchar capítulo 12, Hijos de la Intimidad