La Palabra de Dios nos narra mucho del Ministerio de Jesús desde los 30 a los 33 años, pero nos narra poco de su niñez, adolescencia y juventud.
En el Evangelio de Lucas 2:41-52 se nos narra que Jesús a sus 12 años acompañó a sus padres a celebrar la Pascua a Jerusalén, esa era una gran fiesta, se hacía cada año y duraba 7 días.
Acabada la fiesta José y María volvían de vuelta a s ciudad Nazareth y se percataron de que Jesús no estaba entre ellos. Sus padres los buscaron, sin éxito, por espacio de 1 día. No estaba en la caravana.
Volvieron a Jerusalén lo buscaron desesperadamente por 3 días, hallándolo en el templo junto a los doctores de la Ley, a los que escuchaba y preguntaba.
Él había perdido la noción del tiempo/espacio. Cuando su madre le preguntó por qué había hecho eso, Jesús les respondió que le era necesario estar en “los negocios de su Padre”.
Así era Jesús, estaba atraído por las Escrituras, el templo y el Reino. Él en su temprana juventud ya tenía una relación de intimidad con el Padre.
Hoy, Dios está buscando y levantando una generación de hombres y mujeres que se están “perdiendo en los negocios del Padre”. Son hijos de la intimidad, del secreto.
Están sumergidos en los negocios del Padre. Son capaces de olvidarse de ellos mismos, de morir a sus sueños personales para vivir los deseos del corazón de Dios. Hijos de la intimidad sumergidos en la Palabra del Señor, cultivando vidas de intimidad y adoración, predicando el Evangelio en todo tiempo.
No persiguen las cosas terrenales, sino que van en pos de su herencia eterna. Son aquellos que Dios está preparando para la revolución que ha de manifestarse. Todos estamos llamados a extender el Reino de Dios allí donde nos encontremos.
Dios necesita hombres y mujeres que colaboren con Él y se pierdan en sus negocios y pongan sus manos en sus asuntos.
La Biblia describe cuatro acontecimientos que sucederán en estos últimos tiempos:
1. El Espíritu Santo será derramado sobre toda carne (Joel 2:28). Será un tiempo de manifestación de poder del cielo sobre la tierra de una forma nunca vista antes.
Dios necesita hijos que despierten a la profecía y reclamen la herencia de esta
generación.
2. La iglesia será gloriosa, santa, sin mancha y arruga para Jesús (Efesios 5:27). El cielo está buscando a aquellos que van a orar y trabajar para su purificación.
3. Será predicado el Evangelio en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones antes del fin (Mt24:14)
4. Y la tierra será llena del conocimiento de su Gloria (Hab. 2:14).
Gloria es la manifestación visible del Dios invisible. Toda la tierra será inundada por su revelación.
Escuchar capítulo 9, Hijos de la Intimidad